Un informe de Opina 360 para SBEES revela cómo se concibe hoy el trabajo en España
La conciliación entre vida laboral y personal es el criterio prioritario para los españoles a la hora de elegir un trabajo (36,2%), por delante del salario (26,8%) y de la flexibilidad de horario y lugar (23,6%). Esta es una de las principales conclusiones de la encuesta incluida en el estudio Trabajo y Empresa: los nuevos retos laborales en España, elaborado por Opina 360 para la Sociedad Barcelonesa de Estudios Económicos y Sociales (SBEES).
El informe se ha presentado en CaixaForum Madrid en un acto en el que han participado el presidente de SBEES y de Foment del Treball, Josep Sánchez Llibre, y el presidente de la CEOE, Antonio Garamendi.
“Con este estudio, desde SBEES y Foment del Treball queremos contribuir con rigor y mirada serena al debate sobre una cuestión esencial para el presente y futuro en España como es el valor del trabajo”, ha remarcado Josep Sánchez Llibre en la introducción del acto. Por su parte, el director de Opina 360, Juan Francisco Caro, ha descrito el informe como un documento para profundizar como concebimos el trabajo hoy y cuáles son los retos que afrontar.
Dimensión vocacional y utilidad social del trabajo
La encuesta, realizada sobre una muestra de 801 personas representativas de la población activa española, pone de manifiesto una visión predominantemente instrumental del trabajo en España. La mayoría (61%) lo concibe ante todo como un medio para vivir, aunque una parte relevante (21,3%) le atribuye una dimensión de vocación profesional y el 14,7% le asigna valor de utilidad social.
Las diferencias de género son significativas en la forma de concebir el trabajo. La visión instrumental es más intensa entre las mujeres (65,4% vs. 58,1% en hombres), mientras que los hombres conceden mayor peso a la vocación profesional (23,6% vs. 18,8%). Entre los jóvenes de 18 a 24 años, apenas el 50% define el trabajo como un medio para vivir, mientras que el 31,5% lo vincula al desarrollo de la vocación profesional, una proporción que cae al 19,1% entre personas de 55 a 67 años.
Realización profesional: capacidades versus remuneración
A la hora de sentirse realizado en el empleo, existe una división clara: el 35,2% de los encuestados prioriza que sus capacidades sean aprovechadas y valoradas, mientras que el 33,6% sitúa en primer lugar un salario competitivo. Sin embargo, esta preferencia varía según el género y la edad. Entre los hombres, el salario competitivo es la opción principal (37%), mientras que entre las mujeres domina el reconocimiento de las capacidades (34,5%). La importancia del salario como factor de realización disminuye conforme aumenta la edad.
El valor social del trabajo, ampliamente reconocido
El informe revela que el valor social del trabajo recibe un respaldo muy alto entre los españoles, que lo asocian mayoritariamente con el bienestar, la dignidad, la integración social, la reducción de la desigualdad y el sostenimiento de los servicios públicos. Esta valoración trasciende las circunstancias económicas personales y refleja una visión amplia del impacto del trabajo en la sociedad.
Respecto al teletrabajo, el informe constata que es un recurso limitado a una parte de la población: el 61,7% no ha podido acogerse a esta modalidad. Entre quienes sí tienen acceso, se valora especialmente por su capacidad para mejorar la conciliación, aunque sus principales desventajas se concentran en la dificultad para desconectar y la pérdida de contacto personal.
La formación continua es ya una realidad extendida: siete de cada diez españoles (69,3%) han realizado algún curso voluntario u obligatorio. Por el contrario, la inteligencia artificial genera una percepción dual: el 52,5% cree estar preparado para afrontarla, aunque el 46,1% reconoce no haberla utilizado nunca en su trabajo. No obstante, la valoración sobre su impacto es mayoritariamente favorable, con el 54,7% considerando que será muy positiva o positiva.
La conciliación, asignatura pendiente
La encuesta constata que la conciliación entre vida laboral y familiar es uno de los aspectos en los que todavía hay mucho por hacer: el 63,9% opina que no existen medidas suficientes. Para mejorar esta situación, la flexibilidad horaria se perfila como la medida prioritaria, en consonancia con el hecho de que la conciliación sea el principal criterio para elegir empleo.
El informe dedica un bloque a analizar distintos retos y transformaciones que afectan al trabajo en la actualidad. Entre ellos, destaca el hecho de que la participación en el mundo laboral de los jóvenes lleva estancada mucho tiempo y que muchos marchan al exterior, con lo que falta poder mejorar en la retención del talento. También subraya la contribución de la inmigración, con tres de cada diez empleos netos desde 2019 ocupados por personas que vienen del extranjero. Sobre el envejecimiento de la población, señala que hasta 1,2 millones de personas de entre 50 y 69 años estarían dispuestas a trabajar llegada la edad de jubilación, en determinadas circunstancias.
Déficit de las pensiones
Sobre la conciliación, el estudio indica que casi el 93% de las personas que reducen tiempo de trabajo son mujeres. En cuanto al teletrabajo, éste se ha estabilizado en el 15%, pero existen grandes diferencias entre tipos de empresas y entre comunidades autónomas.
El estudio también se refiere a la necesidad de equilibrar ingresos y gastos de las pensiones contributivas y hace el ejercicio teórico de calcular la cifra de afiliados que debería haber habido de más en 2025 para lograr este equilibrio, que el estudio sitúa en 685.786 personas.
Acceso al informe completo.








